
La señal análoga es continua mientras la señal digital es discreta. Esto quiere decir que en una señal continua existen una infinidad de puntos que describen la fuente sonora mientras en la señal digital el numero es finito y limitado. Para traducir de una forma a la otra se necesitan convertidores de señal continua a discreta y viceversa. Al grabar una señal digital los cambios de voltaje son representados por números binarios. Entre más números y más precisión en los decimales y punto flotante, la señal tiende a parecerse más a la señal análoga. El proceso de convertir una señal analógica en digital se denomina muestreo. Debido a que la señal de audio es función del tiempo, entre más muestras se tomen por segundo, más fiel la representación digital a la fuente sonora análoga. Debido al teorema de Shannon la frecuencia de muestreo es el doble de la frecuencia Nyquist o sea el doble de la máxima frecuencia que queremos percibir del sonido que estamos grabando. Si esto no es tenido en cuenta ocurren los efectos de ilusiones.
El micrófono actúa como el lente de una cámara pero sobre ondas producidas por una fuente sonora. Por lo tanto existen micrófonos con diferentes resoluciones y calidades. El oído humano está afinado para percibir frecuencias entre más o menos unos cuarenta ciclos por segundo hasta unos dieciocho mil ciclos por segundo. Cuarenta ciclos por segundo implican frecuencias graves mientras veinte mil o mas son frecuencias muy agudas. Ya que los sonidos poseen su fundamental más los parciales es necesario utilizar transductores que tengan un rango de frecuencias adecuados para el sonido.
© Copyright 2001 CCRMA, Stanford University. All rights reserved.
Created and Mantained by Juan Reyes